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Voy a ser pesada y recomendaré de nuevo (ya lo hice el año pasado al volver de Buenos Aires) al escritor argentino César Aira, que lleva camino de convertirse en uno de mis predilectos. Aunque lo de ser profeta en su tierra no sé si lo ha conseguido todavía, vista la cara de extrañeza que me pusieron en algunas librerías al pedir "¿libros de César Aira?". Cuentos, novelas, lo que fuera: había terminado con "Cómo me hice monja" y quería leer más. Pues no conseguí encontrar nada. El libro que llevé desde España no me duró mucho. Contenía tres relatos de esos que más que leer... se devoran.
El primer relato o novelita corta, que da título al volumen, cuenta en primera persona la rocambolesca historia de un niño de 6 años (casualmente llamado César Aira), y que según le dicen su padre, la maestra y la viuda del heladero, es un tarado. Siempre en el epicentro de los episodios más alucinantes, nos los cuenta bajo su mirada de niña inocente. Sospechosamente autobiográfica. No sé hasta que punto estaban en lo cierto su padre, maestra, etc., pero a mí no me cabe la menor duda de que algún cortocircuito neuronal sí que tiene. Por suerte para los lectores, porque además de escribir muy bien (de esos hay más), cuenta unas historias que son para flipar (y de esos ya no hay tantos). Completan el volumen otros dos cuentos ¿hasta qué punto autobiográficos? titulados La prueba (protagonizado por unas adolescentes) y El llanto (de cuarentones). En la línea del otro. Según leí en las solapas del libro, el autor se dedica a escribir en los bares de Buenos Aires. No sé quién consideró que era un detalle digno de mención, pero a mí me hizo situar a César Aira directamente en la periferia de la sociedad. Algo así como un ser marginal al que deberíamos agradecerle que permita que su obra se publique (ed. Mondadori) y comercialice. Me lo imaginaba capaz de repartir sus relatos en copias a ciclostil solo para vecinos y amigos. Error. He encontrado en Internet el cuento "Cómo me hice monja" completito. ¡No perdáis la oportunidad de leerlo! Que es gratis... De los otros autores argentinos (Borges y Sábato) que me acompañaron durante el viaje, realmente "no leí" nada. Diálogos Borges Sábato recoge unas conversaciones que mantuvieron ambos autores y en las que abordaron diferentes temas, mayoritariamente relacionados con el arte y la literatura (la política estaba vetada, supongo que para no acabar tirándose los trastos a la cabeza). El promotor de la idea y "moderador" de las mini-tertulias fue el también escritor Orlando Barone, que grabó las conversaciones y se encargó de transcribirlas posteriormente. El libro no es denso y se lee con facilidad: perfecto para un viaje. Claro que tratándose de personajes de la talla de Borges y Sábato, sus ideas y razonamientos solo pueden ser sencillos en apariencia. En realidad encierran mucho más de lo que se adivina en una lectura rápida e invitan a seguir pensando después de cerrar el libro: perfecto para un viaje a la Patagonia (horas y horas de carretera). Además, el libro permite un acercamiento a sus personas y a su forma de ser. En cierto modo, nos convierte en testigos de un pequeño "acontecimiento" cultural. Publica Emecé.
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