Así que nosotros decidimos salir de la ciudad ayer para ver otra parte de Cataluña. Para mi es una necesidad de vez en cuando. El objetivo era distinto - solo salir, dar un paseo, ver algo nuevo. Y punto.
Fuimos a Tarragona y pasamos un domingo lindo allí. Llegamos a la una y empezamos a caminar. Pasamos por el Anfiteatro, y paramos un momento para pensar en lo que era la vida para ellos. Vimos las muralla romanas, el catedral, el Circo, etc. Y todo sin entrar, solo caminando por las calles, observando la ciudad - la arquitectura, árboles, gente, etc.
Después, paramos para comer en un lugar con pocas turistas en la Calle Nau. Comimos durante dos horas y media, charlando y observando a la gente del restaurante, un lujo que, aunque sea lo típico en España, ocurre cada vez menos en las ciudades donde tienes que volver a trabajar. Y otro paseo por la Rambla Nova antes de coger el tren para volver a Barcelona.
Cuento esta historia porque acabo de leer en GQ la historia de Slow Food and Slow Movement, "una apuesta integral por la tranquilidad", y me parece que viene de la misma fuenta de inspiración. Slow Food (1989) es una asociación internacional creada como reacción al fast food y el estilo de vida americano que cada vez está invadiendo la vida española. Dicen que "esta nueva filosofía dota de dignidad cultural a la comida y promueve la educación del gusto".
Ahora, Cittaslow han elegido cuatro pequeñas ciudades italianas "donde prima el placer por las pequeñas cosas y el respeto a la naturaleza". También dicen que, a pesar de que aún no existe una red "slow" en España, hay ciudades que se puede calificar así: Pals (Gerona), Pozo Alcón (Jaén), Palafrugell (Gerona), Begur (Gerona), y Lekeitio (Vizcaya). Como residente de Barcelona, ya he estado en Pals, Palafrugell y Begur y puedo confirmar la selección de esos lugares como ciudades "slow". Cada una ha hecho medidas para preservar sus playas, restaurantes, arquitectura, idiomas, etc., todo lo que llamamos "cultura", de las influencias de afuera para invitar lo que ha pasado a otras lugares turísticos muy conocidos como la Costa Blanca, Lloret de Mar, algunas partes de Roses, y algunas partes de Mallorca.
También, creo que se puede calificar muchos de estos lugares de turismo rural en el mismo género. En Begur, en Vilanova, en Asturias, y en Porrera (Priorat, Tarragona) , hemos conocido a gente con casas rurales, todos que han dejado atrás su vida de la ciudad para buscar una vida mas sencilla, y para criar a sus hijos en un lugar mas seguro y mas cerca a la naturaleza.
Un abrazo,
Paul