|
Ahora tenemos unas fotos del viaje a Asturias, así que puedo seguir con el relato. Primero, ya he dicho que la familia Fonseca, nuestros anfitriones en el Berrón, no son muy de tomar sidra, y he dicho que los hijos si la toman pero los padres no. Bueno, pero come se puede ver en esta foto, Mariángeles sí sabe escanciar: 
Después, podemos ver mi amigo John, de EE.UU., que ha aprendido algo durante el viaje, es decir de tomar - bueno- escanciar sidra (y quizás también demuestra su sangre Asturiana):
Y ahora, podemos ver como yo he aprendido escanciar sidra. Bueno, no era mi mejor intento pero sentía mucha presión y no tengo la sangre Asturiana, así que la hierba se terminó alegre también. Pero mira donde está la botella en comparición con la de John - al cielo!:
Y por fin, tenemos el primo Mike, visitando de EE.UU. un par de días, que demuestra que otros pueden escanciar mejor, pero lo importante es tomar!:
El último día de la fiesta de Pañeda, tomamos sidra más en plan familia, con una carrera de burros, y con bollos con chorizo, con todas las familias sentadas en la hierba durante toda la tarde comiendo empanadas de bonito, fabada, etc. y, por supuesto, tomando sidra. Pero cuando cae la noche, los niños y abuelos van a casa, el concierto empieza y la sidra sigue.
El último relato que querría compartir es cuando fuimos un par de días a los Picos de Europa, y nos alojamos en Sotres, el pueblo más alto de Asturias. Es un pueblo pequeño, la verdad, con unos tres restaurantes y una sidrería. Después de una caminata por las colinas alrededor del pueblo, donde encontramos vistas espectaculares y conocimos a una pastora pasando el verano en su casita allí en el monte, decidimos picar algo y tomar un poco de sidra en el Pub. Entramos en el pub, y pedimos una botella de sidra del proprietario. La dejó en la barra, abierta, con dos vasos, y nosotros charlando un rato. Pedimos un plato de quesos para comer con la sidra, y el se fue a prepararlo. Volvió después de un par de minutos para dejar el plato. Todo el tiempo, está la botella en la barra sin tocar. Por fin, digo "nos puede echar un culete?" y el contesta "es qué, no sé echar sidra". Qué?! Un camarero en una sidrería no sabe echar sidra? Es más, un Asturiano no sabe tomar sidra? Bueno, nos dio un tapón que hace espuma y la tomamos así, pero todavía no lo puedo creer! Sólo soy un guiri yo, pero me parece que tendría verguenza si yo fuera de allí y no supiera escanciar! Bueno, ya está. Me queda una historia más para contar sobre la comida Asturiana, pero por ahora me despido con unas fotos de Sotres:
|